
Es un cocinero que a su edad (no más de 30 años) se ha convertido en un fenómeno de la “Novelle Cuisine”.Sus platos están catalogados como fenómenos en cuanto a experimentos culinarios imposibles se refiere.
En el Restaurant Moto de Chicago, nos propone o nos invita a deleitar de platos que dan un paso más allá a la idea de deconstrucción que pueda tener Ferrán Adriá; como espumas, aires etc. Ahora tendremos el sabor de una buena hamburguesa, un sushi, un helado entre miles de variaciones, impreso en una hoja. Y es que lo que diferencia a este Chef de otros es eso, lo que llamamos comida de impresión.
¿Cómo lo hace? Pues de la siguiente manera: Toma fotos de la comida deseada y las reproduce en una impresora Canon i560. Las tintas que utiliza están hechas a base de zumos de frutas y vegetales en vez de la tinta común y en lugar de papel normal, usa hojas de celulosa comestible elaboradas con semillas de soja, maíz etc. Luego, para lograr un sabor determinado, sumerge las impresiones en una mezcla de salsa de soja, azúcar, zumo vegetal, y después lo congela u hornea dependiendo de los casos. Y así los entremeses se convierten en una auténtica puesta en escena sobre el plato. Incluso el propio menú se puede comer.
Hay que pagar muy bien para llegar a probar estos platos. Estamos hablando de estar dispuestos a cubrir precios exorbitantes como se suele hacer cuando pedimos en un restaurant el mejor caviar, la trufa blanca o la angula.
Este peculiar estilo de cocina está llamando la atención del público. Lo que sí está claro es que la gastronomía tiene que ponerse al día con la evolución de la tecnología. De los fogones al PC, un paso. Y Homaru Cantu empieza a anunciar sus nuevas intenciones: freír filetes con rayos láser.
Entonces si podemos hacer referencia de que el futuro está a la vuelta de la esquina.
En el Restaurant Moto de Chicago, nos propone o nos invita a deleitar de platos que dan un paso más allá a la idea de deconstrucción que pueda tener Ferrán Adriá; como espumas, aires etc. Ahora tendremos el sabor de una buena hamburguesa, un sushi, un helado entre miles de variaciones, impreso en una hoja. Y es que lo que diferencia a este Chef de otros es eso, lo que llamamos comida de impresión.
¿Cómo lo hace? Pues de la siguiente manera: Toma fotos de la comida deseada y las reproduce en una impresora Canon i560. Las tintas que utiliza están hechas a base de zumos de frutas y vegetales en vez de la tinta común y en lugar de papel normal, usa hojas de celulosa comestible elaboradas con semillas de soja, maíz etc. Luego, para lograr un sabor determinado, sumerge las impresiones en una mezcla de salsa de soja, azúcar, zumo vegetal, y después lo congela u hornea dependiendo de los casos. Y así los entremeses se convierten en una auténtica puesta en escena sobre el plato. Incluso el propio menú se puede comer.
Hay que pagar muy bien para llegar a probar estos platos. Estamos hablando de estar dispuestos a cubrir precios exorbitantes como se suele hacer cuando pedimos en un restaurant el mejor caviar, la trufa blanca o la angula.
Este peculiar estilo de cocina está llamando la atención del público. Lo que sí está claro es que la gastronomía tiene que ponerse al día con la evolución de la tecnología. De los fogones al PC, un paso. Y Homaru Cantu empieza a anunciar sus nuevas intenciones: freír filetes con rayos láser.
Entonces si podemos hacer referencia de que el futuro está a la vuelta de la esquina.
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